Mayo fue el desbordamiento del Río Hondo tras las tormentas del 11 y 12 de mayo — con diferencia, la noticia con más peso humano y de cobertura del mes.

El gobierno municipal confirmó afectaciones en al menos 25 viviendas tras el desbordamiento, con las zonas de mayor daño en San Antonio Zomeyucan, Pastores, El Conde, Alce Blanco, 10 de Abril y Río Hondo. El fenómeno también provocó el colapso del Vaso Regulador de Cristo, dejando a decenas de familias bajo el agua.

Lo más grave se concentró en San Antonio Zomeyucan, donde Protección Civil evacuó a 41 personas tras detectar fracturas en pisos, paredes y losas de viviendas construidas sobre el cauce del río. En total, 41 vecinos quedaron sin hogar, apoyados por el DIF municipal con recursos para renta temporal u hospedaje en hoteles, mientras se evaluaba la demolición de las casas colapsadas.

Si es cierto lo que alegan los vecinos, una “tragedia natural” se convierte en una construida institucionalmente… y ese casi siempre es el giro más interesante en este tipo de notas.

Vale la pena notar el trasfondo: los propios vecinos alegaron que maquinaria de limpieza del río, usada meses atrás, había debilitado el terreno bajo sus casas. Lo cual, si es cierto, convierte una “tragedia natural” en una construida institucionalmente, que es casi siempre el giro más interesante en este tipo de notas.

El municipio respondió con apoyos económicos puntuales, no con una solución estructural. Coherente con el patrón que ya vimos después en julio y agosto: reacción visible, causa raíz sin resolver. Se atiende el síntoma (la casa que se cayó, la familia que se quedó en la calle) y se deja para después — o para nunca — el problema de fondo: por qué se construyó sobre el cauce, por qué la maquinaria de “limpieza” pudo haber debilitado el terreno, y qué se va a hacer para que no se repita.

Así se escribe, una vez más, la historia de Naucalpan con el agua: se espera a que el río se desborde, se evacúa, se reparte un apoyo, se toma la foto, y se sigue adelante hasta la siguiente tormenta.